Mostrando entradas con la etiqueta Mal Waldron. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mal Waldron. Mostrar todas las entradas

sábado, 2 de agosto de 2014

Ensalada de salmón ahumado con patata

Aspecto de la ensalada

He comprobado que Barcelona tiene buen cartel turístico mundial, tal vez conseguido con la artimaña de haber fichado a Cruyff, Maradona y Ronaldo en momentos oportunos, porque ha sido en Asia en 1975, también allí en 1982 y en Costa Rica a fines de los noventa cuando, al revelar yo mi procedencia barcelonesa, sendos taxistas exclamaron '¡ah, Cruyff!', '¡ah, Maradona!', '¡ah, Ronaldo!'. Sin Cruyff ni Maradona ni Ronaldo, el buen cartel turístico de la ciudad se debe a dos descubrimientos de su hechura y sus maneras conseguidos con los campeonatos del mundo de fútbol de 1982 y con la retransmisión cósmica de las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos de 1992. 
Hasta esas fechas, Barcelona dependía de complejos y complementarios imaginarios que traducían su mestizaje: las barricadas que tanto les gustaban a Engels y a Lenin, y el paraexpresionismo de Gaudí, el racionalismo de la única burguesía industrial de España plasmado en el Eixample y los barrios portuarios que eran las ingles de la ciudad y rebautizados por escritores malditos franceses como Barrio Chino, la ciudad de fiestas y congresos del franquismo, y La Rosa de Fuego de los anarquistas, la más norteña de las ciudades del sur y la más sureña de las ciudades del norte... 
Desde que Barcelona dejó de ser la capital del imperio catalano aragonés en el Mediterráneo y fue perdiendo guerras contra los ejércitos unitarios de España, ha sobrevivido con complejo de ciudad ocupada y viuda de poder político, y por ello especialmente mimada y protegida por sus hijos, no lo olvidemos, hijos de viuda. También debido al contrasentido de que su poder económico no se corresponda con el político, la ciudad ha adquirido la costumbre de crecer y cambiar según desafíos externos no bien controlados por esa lógica interna que tienen todas las ciudades. 
Se esperó la exposición de 1889 para cambios urbanísticos fundamentales, también la de 1929 contribuyó a ello, los jóvenes arquitectos racionalistas le pidieron a Le Corbusier que se replanteara radicalmente la Barcelona republicana, y sólo el bienio negro y la guerra frustraron la posibilidad de que el gran soñador de ciudades imposibles los hubiera realizado en la capital de Cataluña. 
Después de la guerra, también la ciudad experimentó metamorfosis condicionadas por presiones externas: el Congreso Eucarístico, la explosión migratoria que diseñó por su cuenta un cinturón residencial inspirado en el modelo de Calcuta, el feísmo urbanístico y arquitectónico del franquismo enriquecido en los años sesenta y sus alcaldes, convencidos de que Aalto, Le Corbusier, Van del Rohe también habían perdido la guerra civil. Después, la democracia pactada y el sueño de una noche de verano de arquitectos y urbanistas progres que habían acompañado el movimiento vecinal contestatario y tuvieron que conformarse con un minimalismo corrector, eso sí, participativo. 
Y en esa expectativa estábamos cuando los Juegos Olímpicos de 1992 pasaron por esta ciudad imponiendo un modelo de espacio comercial y hostelero de media estatura, con pirámides no muy grandes, pero excelentes, como las de Gaudí, con la entusiasmante socialización del mar, única socialización de la nueva democracia española, con la apertura de las barreras naturales hacia el Maresme y el Vallés, que la convertían en la reina del tránsito hacia una Nueva Frontera urbanística ensayada en la Villa Olímpica y que tendrá en el Fórum de las Culturas de 2004 un nuevo motivo para que la ciudad crezca y se multiplique. La ciudad queda así como un escenario entre dos espectáculos y forzada en cierto sentido a dar siempre el espectáculo. Ya no es la más norteña de las capitales del sur, ni la más sureña de las capitales del norte, ni queda casi rastro de sus ingles del Barrio Chino, ni placas conmemorativas de sus subversiones maravillosas; lo que es centro volverá a ser centro, y las periferias quedarán fuera de las fotografías de esta ciudad pequeño teatro, tal vez para teatro de ensayo, que hoy parece un escenario propuesto para representaciones vengan de donde vengan, probablemente de fuera. Los turistas hablan de una ciudad humana, como si Plá les hubiera prestado el adjetivo que aplicaba a L'Empordà, donde las distancias todavía están hechas a la medida del hombre, humana Barcelona, porque el escaparate está lleno de pequeñas pirámides que recuerdan tiempos de esplendor o asentamiento: el gótico, el modernismo, Gaudí, íntimos búnkeres del racionalismo asediado por los franquistas, la conquista del mar debida al virrey Maragall, el posmodernismo olímpico ejercido no como ceremonia de la confusión, sino como confesión de impotencia de transformación; Montjuïc, cumbre deportiva donde el Real Club Deportivo Español vive un terrible e incomprendido exilio interior y donde la ciudad enseña lo que conserva de Miró y del pasado artístico de aquella Cataluña anterior a la boda de Isabel y Fernando. 
 Cuando la curiosidad de los extranjeros me pide qué Barcelona aconsejo, suelo prevenirles de que no van a ver la grandiosidad burguesa del París del XIX o la belleza unitaria y rítmica de la Amsterdam del XVII o el esplendor compartimentado de Londres, capital del imperio más serio que jamás hubo después del Imperio Romano. Han de ir degustando arqueologías diversas, físicas y humanas, porque ésta ha sido una ciudad de pluralidades e hijos de viuda especialmente encariñados con todo lo propio y con una madre chuleada por los bombardeos del enemigo. 
Sólo así es posible explicar por qué Las Ramblas son emblemáticas desde los tiempos de Georges Sand y cómo en la actualidad tienen su centro cultural no en las notables, eficientes, variadas propuestas que ofrecen La Virreyna, Santa Mónica o una universidad construida a costa de las fachadas donde dejaron sus huellas, hoy irrecuperables, los culos de miles de prostitutas que ayudaron a los anarquistas a quemar iglesias y conventos, y a los marines de la VI Flota a consolidar los lazos de relación sexual con el franquismo. 
El centro cultural de Las Ramblas es el Mercado de la Boquería, escaparate de zoco alimentario tradicional que resiste la competencia de los grandes almacenes, que a la estela del modelo de Macy's son capaces de vender caviar iraní, carne de tigre en lata o raíz de sequoia a la vinagreta. El éxito de La Boquería entre los turistas no se debe sólo a su carácter de mercado popular de calidad atípico en la Europa actual, sino a la sabiduría convencional, que yo he ayudado a propagar, de que la única revolución cultural aportada por la democracia española ha sido la gastronómica, y que Cataluña nunca había tenido tal capacidad de competencia en esta materia, ni siquiera cuando Rupert de Noia, o Ruperto de Nola, era el cocinero de la Corona de Aragón en Nápoles y pasaba por ser el Ferran Adrià del primer Renacimiento. 
Excelente reclamo de esta ciudad teatro, de escenario bonito pero vacío, a la espera ahora del Foro de las Culturas, que de momento se revela como un excelente foro de la expansión urbanística y donde reinará el edificio falo tótem capaz de, libérrimamente, fecundar o encular a toda la Globalización.

Manuel Vázquez Montalbán - EL PAIS - 31-08-2002

Vamos hoy con una receta sencilla, conmpleta, sabrosa y apta para cualquier estación del año. Una receta que fusiona componentes vikingos, mediterráneos y americanos. ¿Se puede pedir más?

Grado de dificultad: Ahumar el salmón sin que salte la alarma antiincendios.

Ingredientes:

El salmón sin lonchear
- Salmòn ahumado sin lonchear
- 2 patatas de Valderredible o similares

El tomate
- 1 tomate para ensalada
- 1 trozo de pimiento rojo (puede ser asado)

Las extraordinarias aceitunas de Kalamata
- Un puñado de aceitunas de Kalamata o similares

Los vinagres
- Un puñado de pepinillos en vinagre
- Un puñado de alcaparras

La lechuga
- Una hojas de lechuga cortadas en juliana

Se puede sustituir por pimienta negra o blanca
- Pimienta rosa en grano
- Un pellizco de eneldo
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva virgen
- Optativo, una cucharadita de mostaza de Dijon o unas gotas de aceto balsámico o de cualquier buen vinagre nacional.

Manos a la obra:
1 - Poner a Mal Waldron jazzeando "Eleanor Rigby" de Lennon/McCartney.
2 - Pelar las patatas y cortarlas en rodajas de aproximadamente dos centímetros de espesor.

Las patatas una vez cocidas
3 - Cocer las patatas a fuego suave (para que no de deshagan) durante 12 - 15 minutos. Escurrir y reservar.
4 - Cortar las verduras y disponerlas en un plato sobre el fondo de patatas, rodeadas por la lechuga.

Primer paso
5 - Añadir los vinagres.
6 - Salpimentar y espolvorear con la pimienta rosa.

Segundo paso
7 - Disponer encima el pimiento y el tomate picados.
8 - Cortar el salmón en filetes y colocarlo encima. Espolvorear con eneldo, aceite, sal y pimienta al gusto.
9 - Servir, y a.......................................¡¡¡triunfaaaaaaaaaaaaaaar!!!

Recomendación: Procurad que esté bien fresco antes de inciar la operación de ensamblaje.

6

jueves, 23 de agosto de 2012

Bonito del Cantábrico con tomate y pimientos

Uno de los tesoros del Cantábrico
Cada verano, esperemos que dure, tenemos la inmensa fortuna de poder adquirir en nuestra pescadería favorita, esta auténtica joya del mar Cantábrico procedente de las costeras de pesca. Hay diversas maneras de cocinar el bonito, pero siempre que respetemos la norma fundamental, poco cocido, permanecerá jugoso y delicioso.
Os dejo una receta sencilla, que cómo decía el difunto Steve Jobs: La simplicidad es la mayor complicación.

Grado de dificultad : No creerse aquéllo de que de lo que se come se cría.

Ingredientes :
- 1 Rodaja de bonito
- Salsa de tomate frito
- 2 Dientes de ajo
- 1/2 Pimiento verde cortado en tiras
- 1/2 Pimiento rojo cortado en tiras
- 1 Chorro de aceite de oliva virgen
- Sal
- Pimienta negra

Manos a la obra:
1 - Poner a Mal Waldron jazzeando el tema 'Desespoir' de Erik Satie
2 - Hacer un sofrito de salsa de tomate junto con los pimientos a fuego lento

Aspecto del refrito
3 - Salpimentar el bonito y cocinarlo en la salsa durante 2 o 3 minutos 
4 - Retirar del fujego, servir y a........triunfaaar.
Aspecto final de la receta


viernes, 8 de junio de 2012

Bacalao al pil-pil

Uno de los pescados de realza la gastronomía vasca y que ha logrado mayor difusión es el bacalao, pez que se captura en aguas frías y profundas y que no se generalizó en estas tierras hasta entrado el siglo XVII. Según los expertos el secreto está en la desalazón y en la elección del ejemplar. Debe ser delgado, con fuerte pellejo y muy seco. La receta más importante es el bacalao a la vizcaína, que lleva pimientos secos y cebolla; jamás tomate. De esta fórmula se conocen casi veinte variantes. Además, el bacalao inspira otras muchas recetas con las que cocineros y amas de casa consiguen verdaderos prodigios culinarios. Carvalho estaba dispuesto a llegar a la violencia de Paso Honroso en la defensa de la hegemonía del bacalao al pilpil, descubrimiento que colocaba a la altura de la invención de la rueda y cuya denominación onomatopéyica se debe al ruido que hace en la cocción. En este guiso se utilizan las partes más finas del pescado, que, previamente templadas en agua caliente, se cuecen suavisimamente con ajo y aceite mientras se remueve la cazuela para que la gelatina que se desprende de la piel espese una salsa hasta alcanzar la consistencia de una emulsión. Hay hasta siete maneras de conseguir esta receta, según se desee una alta intensidad de emulsión o se respete el sentido onomatopéyico del nombre, es decir, cocinado al aceite vivo. Es recomendable comer también la piel del bacalao hecho al pilpil (circunstancia que formó parte del aprendizaje de Carvalho cuando estuvo a punto de ser expulsado por una camarera del restaurante Luciano de Bilbao al dejar sin comer la piel del bacalao).

Manuel Vázquez Montalbán - La cocina de los finisterres

Aspecto final del plato
Cómo uno es de perfil bajo en cuánto a nivel culinario se refiere, pero de una pasión desmesurada hacia el bacalao y la cocina vasca, os dejo una clásica manera vizcaína de cocinar dicho manjar procedente de los Mares del Norte. Convencido cómo estoy de la existencia de multitud de diferentes formas y secretos en preparaciones del pil-pil surgidas en las sociedades gastronómicas, sólamente os aconsejo comprar bacalao de buena calidad, ya que os ahorrará tiempo y trabajo en la elaboración de la salsa, puesto que calidad y gelatina suelen ir parejas. Acostumbro a emplear bacalao previamente desalado, ya que con el bacalao seco nunca consigo el punto de desalado exacto para el pil-pil.

Grado de dificultad : Solteron@s recalcitrantes sin destete materno

Ingredientes para 2 personas:

Este bacalao es de primer orden

Aspecto de un bacalao de calidad

Otra vista de las tajadas
- Bacalao desalado no demasiado grueso (grosor no siempre es sinónimo de calidad)
- 2 Dientes de ajo laminados 
- Unos aros finos de guindilla
- Aceite de oliva virgen extra
- Perejil picado

Manos a la obra :  
1 - Poner a Mal Waldron interpretando "No more tears".

Operación dorar los ajos

Cocer suavemente el bacalao

Reposo para que suelte 
- En una cazuela plana, lo clásico es emplearla de barro (de acero sirve exactamente igual), poner a fuego lento un chorro generoso de aceite de oliva con los ajos laminados y los aros de guindilla,  hasta que éstos adquieran un tono dorado sin quemarse.
3 - Separar los ajos, las guindillas, y reservar.


4 - En el mismo aceite sin hervir, freír el bacalao suavemente por ambos lados durante 2 minutos y dejar templar.
Proceso de emulsionado de la salsa pil-pil
5 - A fuego moderado (sin hervir) agitar la cazuela suavemente con movimientos giratorios hasta que el bacalao desprenda la gelatina y ésta a su vez emulsione con el aceite formando una densa salsa pilpil. Repetir el proceso las veces necesarias, prestando mucha atención a que el aceite no caliente en exceso, hasta que la salsa haya ligado lo suficiente .

Una, dos y .........
6 - Colocar las tajadas de bacalao en el plato, espolvorear el perejil, decorar con los chips de ajo, los aros de guindilla, servir,  y a...............triunfaaaaaaar.

* Truco:
Se puede separar el aceite de la gelatina mediante decantación, comenzar el proceso de emulsionado de la salsa con la gelatina sola, añadiendo el aceite templado poco a poco a medida que va ligando la salsa. Acelerar la ligazón batiendo el aceite en la cazuela con una colador.

Decantado de la gelatina


miércoles, 4 de abril de 2012

Ensalada de escarola y granada

Ingredientes fundamentales
Mezclar bien
Aspecto antes del aliño

Ferran Adrià y Carles Magraner aliñan la ensalada renacentista 

La aproximación entre disciplinas distintas y la colaboración con músicos dispares han sido tendencias crecientes en la valenciana Capella de Ministrers que dirige Carles Magraner. Ahora el musicólogo valenciano, especialista en la viola de gamba, da un salto cualitivo al contar con la colaboración del cocinero Ferran Adrià para el nuevo discolibro de la Capella sobre las ensaladas renacentistas del siglo XVI. La nueva producción de la formación valenciana incluirá la grabación en CD de cuatro ensaladas de Mateo Flecha y Bartolomé Cárceres, un DVD con un concierto en directo y un videoclip grabado en la Lonja de la Seda de Valencia, además de un texto exclusivo de Ferran Adrià en torno al ritmo en la música y en la cocina.
Musicalmente la ensalada es una composición vocal polifónica en la que se mezclan los géneros religioso y profano, se utilizan distintos idiomas o dialectos, se juega con las texturas y se mezcla lo cómico, lo serio, lo popular y lo épico. Utilizada para diversión y festejos palaciegos en el Renacimiento español, esta amalgama de ingredientes y la originalidad del término provocó el interés de Magraner conocer la opinión de un cocinero sobre la relación entre música y gastronomía que le llevó a Ferran Adrià.
Para el prestigioso cocinero catalán, el ritmo y el tiempo, con sus cadencias, repeticiones, sucesiones, aceleraciones y saltos, se ha transformado en uno de los ingredientes más importantes a la hora de elaborar sus menús, "convirtiéndose en una obsesión", de modo que sugirió la posibilidad de escribir sobre el ritmo, la estructura y su ordenación en el tiempo como elementos comunes en ambas disciplinas.
De nuevo Carles Magraner traspasa fronteras entre disciplinas artísticas, como lo ha hecho en colaboraciones precedentes con directores como Bigas Luna, corógrafos como Santiago Sempere, artistas plásticos como Manolo Boix, o escritores como Mario Vargas Llosa. El nuevo trabajo de Capella de Ministrers, que cuenta con el respaldo del Institut Valencià de la Música, la Universitat de València y la Associació Cultural Comes, se presentará en mayo en la Feria del Libro de Valencia.

Cómo podéis observar, no soy el único que piensa que la música y la gastronomía forman un binomio mágico.

Grado de dificultad : No extraviarse al volver de la compra

Ingredientes:
- Escarola
- Granada
- Miel
- Vinagre 
- Aceite de oliva virgen
- Pimienta blanca o negra
- Sal

Manos a la obra:
1 - Poner A Mal Waldron en una excelsa adaptación de la Gymnopedia nº 1 de Erik Satie
2 - Mezclar en un bol la escarola bien lavada con los granos de la granada
3 - En un vaso batir aceite de oliva, una cucharadita de miel, vinagre de Jerez, sal y pimienta
4 - Verter la mezcla por encima de la ensalada, revolver a fondo, servir, y...a triunfaaar



Nota : Por cierto, si alguien está interesado en un magnífico documental alemán sobre el restaurante El Bulli premiado en el certamen cinematográfico de San Sebastián, titulado Cooking in Progress .