martes, 17 de junio de 2014

Espárragos frescos a la plancha


Aspecto final de los espárragos

Vivimos hoy en una época en que todo manjar, bueno de verdad, es conocido comido en todas partes; no es tan solo objeto exclusivo de la ga^tronomía tomar de aquí de acullá el modo de preparar las comidas en los diferentes países del mundo, sino que la higiene enseña que la variedad en los alimentos contribuye con gran eficacia á conservar la salud, el mayor de los bienes terrenales, puesto que proporciona el bienestar el buen humor, hace al hombre apto para cumplir sus deberes consigo mismo con sus semejantes.
Nuestra querida España, con esa múltiple variedad de terrenos de climas que hacen su territorio fértil hasta el exceso, es el país que reúne mayores elementos para el mejor régimen alimenticio de todos sus habitantes. Si España no tiene la gloria de imponerse con su cocina á todas las demás naciones como le sucede á Francia, débelo á su sobriedad, que no sugiere á sus moradores otra idea que la de comer para vivir no vivir para comer.
Sin embargo, lo poco que comemos, debemos comerlo bien habremos de condimentarlo del mejor modo (que se condimente, sea donde fuere, sin parar mientes en procedencias extranjeras ni regionales. Esto constituye mi escuela, ante el manjar ante el gastrónomo, pero siempre con la consideración debida, en cada circunstancia, para llegar á un buen resultado.
Ángel Muro - El practicón 

Arte o Cocina 
¿Qué es crear? ¿qué hace falta para crear? profesionalidad y los medios de que dispone para que, con una buena dosis de cariño por lo que se hace, la alimentación se transforme en gastronomía. En este sentido es preciso no caer en simplificaciones. La línea que separa lo que es gastronómico de lo que no lo es no resulta clara, y en cada estilo de cocina se puede dar este aspecto. Por ejemplo, para algunas personas, comer buen marisco al natural también puede ser gastronomía. Por ello opino que cada persona debe elegir el tipo de cocina que más se adecua a sus gustos y a su personalidad Quiero insistir, pues, en que para mi, la gastronomía, más allá de estilos y técnicas, se resume en utilizar con mucho cariño los conocimientos culinarios del cocinero para dar satisfacción a la gente. 
La cocina es un arte? ¿Se puede comparar a Robuchon con Picasso, a Arzak con  Kandinsky, a Girardet con Miró? Creo que éste es un ejercicio de análisis muy complicado, que yo acabo resolviendo siempre del mismo modo: la cocina es cocina, y nada más. 
¿Por qué resultan tan difíciles estas comparaciones? En primer lugar, la cocina se hace para servirla en un establecimiento que se llama restaurante, que tiene que funcionar como negocio independientemente del espíritu artístico más o menos alto del cocinero. El punto de contacto entre la cocinay el arte podría radicar en el proceso de creación de los platos, pero de hecho, al igual que en otras facetas del ser humano, la cocina pública combina el arte con la artesanía. En definitiva, repito, la cocina es cocina. 
No hay duda de que el arte puede existir en la gastronomía, tanto en el fenómeno de la creación como en el de la percepción de quien recibe el producto. En mi opinión, los verdaderos artistas son los comensales capaces de emocionarse delante de un plato, de transmitir algo muy difícil de plasmar, salvo si se recurre a metáforas o, ¿por qué no? a ocurrencias, como la de un buen amigo andaluz: el arte es sentir frío.
Ferran Adriá

Vamos hoy con una receta, que aunque riojanos y navarros, con toda seguridad se partiránla caja de risa, he descubierto la semana pasada gracias a mi tendero, quien por cierto es cocinero prefesional. A aquéllos, que como yo, no tuviesen noticias del tema, les aconsejo fervientemente elaborar la receta. Vais a flipar en colorines con la concentración de sabores y aromas en los espárragos. ¡Eso si que es arte!

Grado de dificultad: Distinguir entre cortar a lo largo, de cortar a lo ancho.

Ingredientes:

El producto maravilloso
- Espárragos frescos
- Tomate, pimiento rojo, pimiento verde, aceitunas, pepinillos y alcaparras cortadas en trocitos (también se pueden emplear otros ingredientes para la vinagreta).
- Aceite de oliva virgen
- Una cucharadita de mostaza tipo Dijon
- Vinagre de Jerez
- Sal y pimienta al gusto

Manos a la obra:
1 - Poner a Paul Moran jazzeando "I shot the Sheriff" de Bob Marley.


La vinagreta
2 - Cortar los ingredientes de la vinagreta, aliñar y reservar.
3 - Pelar los espárragos desde detrás de la yema hasta el fondo (mejor con un pelador). Seccionarlos a lo largo en dos mitades.


Operación plancha
4 - Salpimentar los espárragos y mantenerlos sobre la plancha a fuego lento durante unos cinco minutos por cada lado (dependerá del espesor y la calidad de los espárragos).
5 - Cuando estén dorados, servirlos con la vinagreta, y a.....................¡¡¡triunfaaaaaaaaar!!!

9 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Cómo me gustan los espárragos!

Por una vez voy a estar de acuerdo con Adriá: "En mi opinión, los verdaderos artistas son los comensales capaces de emocionarse delante de un plato"

Gatopardo dijo...

Entonces tengo más arte que los mismísimos trianeros.

Gatopardo dijo...

Por cierto se aconseja escuchar la música que he puesto a la derecha.

Juan Nadie dijo...

Sería maravilloso si la pudiese escuchar, pero no puedo, no me deja, me salen cosas muy raras. Quizá sea el Opera. Probaré con el Explorer.

Juan Nadie dijo...

Tampoco. Va a ser el BOX.

marian dijo...

Otra esparraguera. Pero de loa nacionales, sobre todo los de aquí... porque los chinos o peruanos, ¿es que no saben pelarlos bien?

Gatopardo dijo...

Es que son otra historia. Los espárragos de allí, me refiero a Navarra, no tienen igual.

marian dijo...

Qué ricos son de cualquier forma que se preparen.

Gatopardo dijo...

Yo desde he descubierto ésta, ya no cambio.
Como los anuncios de las "marujas" del jabón de lavadora.