sábado, 20 de diciembre de 2014

Coles de Bruselas con almejas de Pedreña






ODA AL PLATO

Plato,
disco central
del mundo,
planeta y planetario:
a mediodía, cuando
el sol, plato de fuego,
corona
el
alto
día,
plato, aparecen
sobre
las mesas en el mundo
tus estrellas,
las pletóricas
constelaciones,
y se llena de sopa
la tierra, de fragancia
el universo,
hasta que los trabajos
llaman de nuevo
a los trabajadores
y otra vez
el comedor es un vagón vacío,
mientras vuelven los platos
a la profundidad de las cocinas.
Suave, pura vasija,
te inventó el manantial en una piedra,
luego la mano humana
repitió
el hueco puro
y copió el alfarero su frescura
para
que el tiempo con su hilo
lo pusiera
definitivamente
entre el hombre y la vida:
el plato, el plato, el plat,
cerámica esperanza,
cuenco santo,
exacta luz lunar en su aureola,
hermosura redonda de diadema.

Pablo Neruda


VENTAJAS DE LA GASTRONOMÍA

Con relación a la economía política,es la gastronomía el lazo común que une a los pueblos por los cambios recíprocos de cuantos objetos sirven para el consumo diario.La gastronomía hace viajar de uno al otro polo a toda clase de vinos, aguardientes, azúcares, especias, escabeches, salazones y hasta de huevos y melones. La gastronomía sostiene la esperanza y la emulación de multitud de pescadores, cazadores, horticultores y otros que diariamente abastecen las cocinas suntuosísimas con los resultados de sus trabajos y descubrimientos.
Por último, la gastronomía mantiene la multitud industriosa de cocineros, pasteleros, confiteros y otros artistas denominados diversamente, que a su vez emplean como auxiliares a operarios de todas clases; lo que da lugar siempre y a cada instante, a una gran circulación de fondos cuyo movimiento es tan incalculable que no puede fijar su importancia ni aun la cabeza más práctica. 
Y obsérvese bien que la industria cuyo objeto sea la gastronomía presenta tanta más ventaja cuanto que de una parte se apoya sobre los grandes caudales y, de otra, sobre necesidades que cada día renacen.
En el estado actual de la civilización y el progreso adonde hemos llegado, es difícil figurarse pueblo alguno manteniéndose únicamente con pan y legumbres. Si tal nación existiese, infaliblemente sería subyugada por ejércitos carnívoros, como los indios, que sucesivamente han sido presa de todo el que ha querido atacarlos: o por lo menos convertirían a dicha nación las cocinas de los pueblos vecinos, como aconteció a los de Beocia, que se hicieron gastrónomos después de la batalla de Leuctro. 

J.A. Brillat-Savarin - Fisiología del gusto

Vamos hoy con unas coles de Bruselas con almejas de Pedreña, plato sencillo, pero que ajustando los tiempos de cocción correctamente, se convierte en una auténtica delicia.

Grado de dificultad: Hermanar la ciudad de Bruselas con la villa de Pedreña

Ingredientes:

Las coles
- Coles de Bruselas

Auténticas joyas enterradas bajo la arena
- Almejas de Pedreña (en su defecto las mejores que tengáis a disposición)
- 1 cebolleta
- 1 diente de ajo

I(ngredientes para darle magia.
- 1 trozo de guindilla seca

El toque aromático
- 2 cucharadas de aceite de ajo y perejil

Un toque de vino
- Un chorro generoso de vino de Moriles o similares.
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto

Manos a la obra:
1 - Poner a Eliane Elias sambeando "Oye Como Va" del maestro Tito Puente.

Operación C
Las coles una vez lavadas 
2 - Eliminar las hojas externas de las colesy lavar las mismas.
3 - Cocer las coles en gua con sal durante 10 minutos (quedarán al dente).

Operación refrito


4 - Mientras tanto pochar la cebolleta, el ajo y la guindilla a fuego lento durante al menos 10 minutos.

Operación mezcla
5 . Añadir el vino y evaporar el alcohol. Mezclar con las coles.
6- Añadir las almejas y cocer un par de minutos hasta que abran.
7 - Servir y a................................................¡¡¡triunfaaaaaaaaar!!!

6 comentarios:

Juan Nadie dijo...

Inmenso, Neruda. Como las almejas de Pedreña, pero con mayor sensibilidad.

El grado de dificultad no es tal, porque Bruselas debe ser tan anodina que la puedes meter en cualquier sitio sin que nadie se entere.

Gatopardo dijo...

El problema estriba en que las pedreñeras son muy suyas...

marian dijo...

Pues no he comido nunca coles de Bruselas, sabrán a coles de Bruselas, ¿no?.

Gatopardo dijo...

La imaginación es libre...

marian dijo...

Una de las "ventajas de la gastronomía"

Gatopardo dijo...

Entre otros...